viernes, 9 de abril de 2010

Estonia y Finnaldia

La siguiente historia pasó hace ya tiempo, pero hay cosas que todavía están por contar y me he propuesto retomar el blog.

Como Omar y Manu se fueron, y a Ignacio y a mi no nos apetecía quedarnos solos en Vilnius durante la semana de Vacaciones de "Easter" o lo que es lo mismo "Pascua", aprovechamos para visitar Tallin y Helsinki con nuestras amigas rumanas, y dos chicos uno Francés y otro Alemán que conocíamos muy poco, pero que nos cayeron genial.

Nuestra aventura en plan tiradillo comenzó como todas las de este tipo en un autobús, A las 21:00 horas de la noche del miércoles 7 de abril nos subimos a él, y aunque parece que Tallin está cerca, porque es una de las 3 repúblicas bálticas junto con Letonia y Lituania, no bajamos hasta 9 horas después. Siii!!! habéis calculado bien, que haces en una ciudad desconocida a las 6:00 de la mañana???

Buscar el hotel.

Nuestro hotel se llamaba Euforia, y allá que fuimos cargados con nuestros equipajes buscando... buscando... buscando... llegamos al hotel, hechos polvo y allí nadie nos abría, serían como mucho las 8 de la mañana. Al rato se olle la voz de una chica super sopa, subimos y nos dice que nuestra habitación no está disponible, y se va a dormir, si si se fue a dormir, nos dejo en una sala y se volvió a la cama tan tranquila y bueno sobran las palabras nostros...



Pasear por Tallin.

Después del fiasco del Hotel, que era bastante... como lo diría...? dejémos lo en antihigienico. Nos fuimos a pasear por Tallin, que es una ciudad preciosa con y gente muy hospitalaria.
Lo primero que me llamó la atención fue lo espectacularmente bien conservada que está la muralla.

Todo el casco antiguo esta rodeado de esta muralla, hay castillos, y todo el centro tiene suelo de adoquín. Realmente parece que estés en una ciudad medieval.
Las iglesias ortodoxas, pese a no ser tan impresionantes como las rusas, también nos gustaron, porque entre otras cosas no habíamos visto las rusas, nuestra amigas rumanas nos dijeron que eran exactamente iguales a las suyas en Rumania.

La comida

Fuimos a comer a un restaurante típico, o bueno creíamos que era típico, no me acuerdo quién pregunto por un plato estón y la verdad es que no se si sería típico estón pero desde luego era típico de todo el mundo, si no recuerdo mal el plato consistía en patatas fritas, huevos, beacon y pan de molde, a partir de ahora cada vez que me haga esa cena pensaré que es un plato típico estón, para darle más glamour.

Viaje a Helsinki.

Al día siguiente fuimos a Helsinki, pero ya no fuimos en bus sino en Ferry, esto si que os lo voy a recomendar, si alguna vez vais por esas zonas coged el ferry a Helsinki porque es genial, y no es muy caro, y bueno Helsinki hay que verla.

No es tan cara como Oslo, gracias, y la gente habla también un inglés estupendo.
Lo que más vimos en Helsinki fueron iglesias, la arquitectura de alguna de ellas me dejó fascinada.
Los Finnlandeses son en su mayoría Luteranos, así que la mayoría de las que vimos fueron así.
La catedral, es espectacular, da igual que no seas creyente, la llevas viendo todo el día, porque se ve desde casi cualquier punto de la ciudad pero cuando llegas a la plaza del senado no puedes evitar exclamar un, ualaa!

Tampoco os voy a contar cada iglesia que vimos, porque me parece un rollo, y vimos demasiadas. Sólo voy a mencionar una más la de Temppeliaukion kirkko, una iglesia Luterana escavada en una montaña y con una acústica perfecta. Nos gustó tanto que nos quedamos allí descansando y escuchando el ensayo de un coro.



Después de esto, cogimos otro ferry y fuimos a una isla dónde había un castillo y una prisión. Era bastante interesante pero no tuvimos mucho tiempo además teníamos que coger el ferry de nuevo, para volver a Tallin.

Segundo día en Tallin.

Nos lo tomamos con calma porque Tallin no es una ciudad muy grande y después del primer día ya no nos quedaban muchos de esos sitios de interés turístico dónde ir, así que fuimos a un parque, dónde había un palacio-castillo no me quedó muy claro lo que era, que no me acuerdo como se llama. El caso es que pasamos un día genial en el parque, nos tomamos un café que estaba hasta bueno, cosa que no es muy frecuente por aquí, y también fuimos a la playa.

Bueno si vais a Tallin os recomiendo que no lo hagáis en bus a no ser que estéis en Rae, y si es vuestra única opción, porque vais de tiradillo como nosotros, pues gastaos 10€ más y coged el eurolines deluxe.
No os alojeis en Euforia, lo sé, se que es muuuuuy barato, pero que no os venza la tentación, no vale la pena....
Coged el ferry a Helsinki, eso si que vale la pena, y si podéis coged el ferry a la isla, porque tiene que estar muy bien, lo que vimos a nosotros nos gustó mucho.
Ah!! y la comida típica estona, pueeees vosotros mismos, igual encontráis un sitio más auténtico que el nuestro.

xoxo.
Nos vemos pronto.

jueves, 11 de marzo de 2010

Tromso --> Motos & Auroras

Una de nuestras ultimas aventuras de nuestro erasmus, el viaje a Oslo-Tromso. Como el viaje fue intenso y extenso en cuanto a acontecimientos, me voy a centrar en Tromso, en concreto en una de sus actividades. Supongo que mis compañeros escribirán algo de las demás, o eso espero :D.

Una vez instalados en Tromso (pedazo de apartamento super equipad
o y moderno), empezamos a mirar como poder ver las auroras boreales y las distintas posibilidades que existían para hacerlo. Teniendo en cuenta que solo disponíamos de dos días y después de mucho deliverar, al final apostamos por "Viaje en moto de nieve" y "Aroras con la cultura Sami".

Sin duda alguna, la experiencia de las motos fue la mejor elección, me atrevería a decir que la mejor del erasmus (de momento).
A las 18:30 nos embarcamos en una furgoneta Marian, Ignacio, Manu, dos Australianos y yo. Tras una hora y media de viaje adentrándonos en la montaña con una carretera llena de nieve y hielo, por fin llegamos a la estación base.

Al llegar, un hombre gigante, nos da unos monos, pasamontañas, guantes, calcetines, suéter de lana, botas y un casco. Nos lo ponemos todo y os puedo asegurar que los -15º se convirtieron en calor (si yo lo digo imaginaros los demás....)

Todos equipados ya, salimos y el guia nos explica como funcionan las motos(gas en la derecha, freno en la izquierda y el peso del cuerpo para girar), vamos dos en cada moto menos los australianos que pagaron mas para ir uno en cada moto.
Manu y yo en una, Ignacio y Marian en otra.
Salimos ya, Manu y Ignacio empiezan conduciendo, vamos todos en fila india siguiendo al guia. atravesamos bosque, badenes y empezamos a pillarle el truco a las motos.
Primera parada para que se enfrie el motor. Entramos en una caseta literal mente perdida en el bosque, sin luz, ni agua. El guia enciende unas velas y nos sentamos dentro a contar algunas historias.
Volvemos al ataque, ahora conduzco yo. Tras adentrarnos aun mas en el bosque, y alguna que otra caida.. (os dejo el vídeo para que lo veáis),

llegamos a un abierto enorme sin arboles y paramos las motos. El guia nos dice que este es el mejor sito para ver las auroras ya que esta totalmente oscuro y muy cerca del circulo polar ártico. No tuvimos mucha suerte porque estaba nublado y nevando, así que nos propone que hagamos un poco el loco con las motos en la super explanada en la que estábamos. Pegamos unas vueltas cada uno solo y luego manu y yo decidimos hacer otra vuelta juntos....

Omar: Dale gas a a saco!!
Manu: Buaaa!
Omar: ieeee cuidadoo!!

Pim, pam pum... Moto en vertical, momento de tensión.

Omar: Manuuu!! quita me la moto de encima!!! tengo la pierna debajo!
Manu: Joder no puedo!!, pesa mucho!!
Omar: Joder quitala como sea!! Buaaa!

Tirados en el centro de de la explanada, totalmente oscuro, y nadie nos veía. Al final haciendo fuerza con mi única pierna disponible y los "brazos" de Manu, conseguimos apartar la moto y volver a la normalidad.


Seguimos con la ruta, vamos a una tienda en la que nos espera la cena. Una crema de patata con pescado, pan típico de la zona y café. Todo acompañado de un fuego en el centro de la tienda, de lo mas autentico.

Se acabo la experiencia, ponemos rumbo a la base, nos cambiamos la ropa y llega lo peor... la "credit card" tira humo, pero ha valido la pena.

A la furgoneta y para casa, al día siguiente intentaremos ver las auroras otra vez, pero esta experiencia nunca se me olvidará.
Gracias a mis camaradas por su paciencia y compañía.

miércoles, 10 de marzo de 2010

¿Y porque no vamos al Polo norte?

Porque no? si total ahora esta cerca.
Si miráis un mapa, está claro que el polo norte está más cerca de Vilnius que de Valencia, pero el concepto que nos enseñaron en barrio sésamo de lo que está cerca o lejos... o no lo entendí muy bien, o el polo norte no está cerca de nada.

Para empezar cogimos un avión Vilnius - Riga (Ciudad que todavía no hemos visitado y que dicen que está "cerca"). Luego cogimos otro avión Riga-Oslo y allí nos quedamos un par de días.
¿Qué puedo decir de Oslo?... pues que me encantó, quién iba a pensar que en una ciudad a esas latitudes y a principios del mes de marzo podía tener unas temperaturas tan agradables y un sol tan radiante, (a todo esto ninguno de nosotros llevó gafas de sol, por la falta de costumbre y eso.) De Oslo creo que me gustó todo, menos los precios, esa ciudad es un atraco constante, y eso que la korona está muy devaluada 1€ son 8koronas aproximadamente o como diría Manu 1korona es una puta mierda!.
Independientemente de eso la ciudad es preciosa, y tuvimos la suerte de que nuestro hotel estaba muy cerca del centro, así que pudimos visitarla cómodamente, y sin tener que gastarnos mucho en tranvías.

Todo lo importante de la ciudad, o todo lo "turístico" está en el centro, menos el holmenkollen, que es una pista de saltos de esquí que está a sólo 20 minutos del centro de Oslo, lo que implica que en esta ciudad se puede ir a esquiar en autobús de línea y en menos de lo que aquí en Vilnius nos cuesta llegar a la universidad, para mi eso ya la convierte en una gran, gran ciudad.




Entre los edificios que más me gustaron de Oslo, está la universidad, que a mi personalmente me recuerda al Partenón, que vimos en el "British museum".

El palacio real, el ayuntamiento, el parlamento, la National Gallery y la universidad, bueno y el hardrock café, están todos a como máximo 5 minutos de distancia unos de otros. Yo creo que incluso hay un punto desde dónde se podrían fotografiar todos, aunque no lo encontré.


El palacio Real y El reloj del ayuntamiento que aún estamos descifrando.

El parlamento y El Hardrock Café

A parte de "el centro de Oslo" Visitamos muchos más sitios, para que veáis si pueden cundir dos días, Vimos el "Parque de Vigeland" o más conocido como el parque de las esculturas.
Fue construido por Gustav Vigeland, y le costó casi cuarenta años, las esculturas narran los distintos aspectos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. Y están hechas en bronce la mayoría y en granito.
La más importante es el monolito, que está tallado en una sola pieza de granito, y arriba están los niños y abajo del todo, los ancianos y los muertos.



Por supuesto, fuimos a ver los barcos vikingos, y a mi me encantaron, supongo que estamos acostumbrados a los Griegos y los Romanos, pero los Vikingos son algo como de cuento, o de dibujos animados y va y resulta que aquí son muy importantes y son los antepasados de los noruegos... cómo podrían ser nuestro íberos.



Ah!! y se me olvidaba la Ópera, podría decirse que es un edificio para demostrar a todo el mundo el poder adquisitivo que tienen en Noruega. Todo el suelo está hecho con mármol Italiano, por dos cosas, porque es caro y porque en verano, como es blanco, cuando refleja el sol parece que siga nevado.
Además se puede subir al tejado, y hacer unas panorámicas preciosas de la ciudad.




También fuimos a ver el famoso Grito de Edvard Munch o "Skrik" como dicen en Noruego. De eso no tengo fotos, porque dentro de la National Gallery no te dejan pero os pongo una de Internet .
La siguiente parte del viaje, ya fue en Tromsø pero esa ya es otra historia.

Espero que si podéis algún día visitéis esta ciudad, pero si "Barcelona es bona quan la bolsa sona" no olvidéis que Oslo es la ciudad más cara del mundo...

martes, 2 de marzo de 2010

El día que nos pillaron en el Trolley.


Gerai, gerai penalty y expulsión.

Lunes 2 de marzo de 2010 a las 11:10 de la mañana, Manu, Ignacio y yo nos disponíamos a llegar pronto a la clase de las 12:10, esta era la primera vez que creíamos que realmente lo íbamos a conseguir. De camino hacia el trolley 14, ese que siempre tiene los cristales teñidos de hielo, que le cuesta 30 minutos llegar a su destino y más de una vez se retrasa, surge una pregunta "¿deberíamos haber recargado la ISIC?", (para los que no lo sepáis la ISIC es el abono mensual) y la repuesta fue "no que va, total es día 2 la recargamos el día 3", a todos nos pareció bien, así que continúamos.
Inesperadamente el trolley 14 llegó a su hora, las 11:19, subimos ya convencidos de que llegaríamos a tiempo.

A los 10 minutos de frío camino... sube una Lituana/Rusa (nada que ver con Sharapova) y se oye a Manu "Adios!! el revisor", total que empieza a decirnos cosas en Lituano, ruso o something like that y nosotros, en un maltrecho intento de defensa, sacamos la ISIC a modo de escudo, la comprueba y empieza a gritar cosas en esa lengua extraña para nosotros y hacer gestos de que nos bajáramos de trolley muy cabreada.

Nos bajamos, y la mujer cabreada no nos devuelve las tarjetas si no algo mejor, nos dice que tenemos que entrar en una furgoneta. "¿Nos van a detener por tener caducada la ISIC?" digo yo, y la Rusa nos emuja para dentro.

Una vez dentro un chico de unos 30 años, nos pregunta que nos ha pasado y porque no hemos pagado, le contamos nuestra historia de "creíamos que se pagaba el día 3" y "es nuestro primer mes en Vilnius", "no hablamos muy bien inglés"... y cuando ya le tenemos casi convencido... sube la Rusa, le dice unas cosas en Lituano y él dice algo tambien en lituano de lo cual nosotros solo somos capaces de entender Gerai, gerai penalty , que significa algo así como vale, vale, y multa.

Así que menos mal que estamos vivendo en Vilnius donde la multa son 80 litas, unos 20€ y no en Oslo donde al parecer la multa son unas 642,55 Koronas que son unos 80€.

A todo esto, obviamente no llegamos a clase.




martes, 23 de febrero de 2010

Ahotra si que si, el primer día de clase...

De verdad que no tiene desperdicio, el "Gran Igor" (nuestro valenciano de adopción) lo narra mejorando si cabe la realidad! :D

http://mierasmusenvilnius.blogspot.com/2010/02/primeras-clases.html

jueves, 18 de febrero de 2010

El primer día de clase...

Después de casi dos semanas de prácticamente vacaciones, exceptuando algún papeleo y horario, el miércoles nos armamos de valor y sobre las 11:30 hora local nos pusimos rumbo a l parada del troley para ir a Saulėtekis (la parada de la universidad).

Tras cruzarnos con "Tuna Sandwitch", un erasmus Turco de nuestra residencia, perdimos nuestro troley así que no nos quedaba otra que esperar al siguiente que según el horario de la parada iba a tardar unos 20 minutos.

Pues allí estábamos, los tres jinetes de la Apocalipsis (Igor, Manu y Yo) esperando al troley....
10 minutos, 15, 20... os recuerdo que aquí mas de 30 minutos en la calle parado puede derivar en congelación neuronal aguda.
Manu: "Creo que es ese, que llega al final y vuelve"
Igor: "No no, es ese de ahí detrás que es viejuno...."
Omar: "..."
Pasan 5 Troleys mas por nuestras narices, la gente sube y baja, la estación se vacía y se llena y aali seguimos los 3, a los 40 minutos de espera..

Igor: "joer tio los pies... les tengo conjelaos xaxo!"
Manu: "Igual vuelve el que hemos perdido l principio que pega la vuelta" (Teniendo en cuenta que tarda 1 hora en llegar a la uni y volver era muy poco probable)
Omar: " Yo no aguanto mucho mas"

Al final con las 2 neuronas y media que aun tenemos en funcionamiento entre los tres, tomamos una decisión.

Igor: "¿Veis ese del fondo?"
Manu: "Si, sera ese"
Igor: "Xaxo si no es ese nos vamos"
Omar: "Apoyo la moción"

Después de estar 40 minutos en la parada, nos vamos para la residencia. Que lástima, otra vez a beber cerveza y comer "Doritos cheese".

Da igual quien, que día y a que hora formule la pregunta, la respuesta es siempre la misma...

Pregunta: "Tio cuando vamos a ir clase?!?!?
Respuesta: "Bfff.... Mañana"

viernes, 12 de febrero de 2010

Una experiencia inolvidable.

Hoy ha sido un día mas que atípico. Teníamos una actividad preparada por la universidad, y menos mal que empezaba a las dos de la tarde, porque la noche anterior tuvimos fiesta (como no). Pero bueno, a lo que iba.
Hoy hemos vivido una experiencia que tardaremos en olvidar. Primero hemos ido a visitar el museo de la KGB, que la verdad, impresiona bastante, ver donde metían a la gente y como les interrogaban. Y cuando ya salimos de allí pensando "que malos eran los rusos estos, estar allí metido tenia que ser lo peor" nos metemos en el autobús que nos llevará a la segunda parte de la visita. Carreteras llenas de nieve, salimos de Vilnius, y a unos 50km de la ciudad, se detiene el autobús, abren las puertas, y un oficial de la KGB nos empieza a gritar, y a hacernos gestos para que bajemos del autobús. Al bajar, mas gritos, un largo camino cubierto de nieve, y al final de el, otro oficial, cubierto con un abrigo color beige, sujetando a un perro, que no para de ladrar, y que, si no fuera porque lo sujetan fuertemente, ya se habría lanzado sobre alguno de nosotros.
Al llegar al final del camino, hay una gran valla metálica, con alambre de espino en la parte mas alta. Nos hacen arrodillarnos en la nieve a uno de los lados del camino, con las manos en la cabeza. Mas gritos en ruso, apenas alguno de los prisioneros entiende el idioma. Y nos dividen en dos grupos.
Se acerca un camión militar, abren las puertas, y hacen gestos para entrar en el al segundo grupo. Luego nos hacen entrar al primer grupo, apenas hay sitio en el camión, unas 20 personas sentadas, el resto tenemos que ir de pie, y muchos no cabemos de alto. Sube el oficial al camión, y nos empuja hacia el fondo, donde no cabe un alma, para que terminen de entrar todos los prisioneros. Vamos hacinados. Noto como estoy chafando las piernas de la persona que tengo detrás, pero no puedo girarme, ni tan siquiera ver los rostros de la gente que tengo pegados a mi, la oscuridad es total, y cuando el camión arranca, empezamos a dar sacudidas en su interior, los brazos apenas pueden soportar los envites y el vaivén de la gente, no queda espacio libre para que nadie caiga, pero notas como te aplastan por todos los lados. Por fin el camión se detiene. Otra vez más gritos, nos colocan de nuevo en la nieve de rodillas y con las manos en la cabeza. Y nos imponen sus reglas. No podemos hablar en nuestra lengua materna, solo ruso. Solo podemos contestar afirmativo o negativo, y solo en ruso. Nos enseñan cuatro ordenes básicas, que sin conocer en idioma, con el oficial gritando y el perro ladrando, es imposible retener las ordenes.
Hacen avanzar a uno de los grupos por un estrecho camino cubierto de nieve. Tenemos que mantener una distancia de medio metro con el de delante. Cualquier paso lateral se considerará intento de fuga, y se abrirá fuego. Llegamos a la puerta de un bunker. Y tras abrir una pesada puerta de hierro, nos llevan corriendo por sus pasillos, cada grupo hacia un lado. No se cuando volveremos a verles. Cientos de puertas con nombres en ruso, y decenas de cruces de pasillos. A esta velocidad aquí abajo es muy difícil orientarse. Quizá es lo que quieren.
Nos meten en una pequeña habitación, y nos hacen marchar en circulo. Cuando cierran la puerta, no se ve absolutamente nada, tenemos que ir con el brazo estirado para poder seguir al de delante. Es muy difícil saber el tiempo que estas encerrado.
Al rato nos sacan de esa habitación, y otra vez corriendo nos llevan a un despacho. Otro oficial, mas calmado, nos pone en circulo, y nos empieza a hablar en ruso, parece propaganda política. Escoge a uno de los presos, y le hace sentarse en una silla y poner su nombre, apellido y firma al pie de una hoja en blanco. Sin él saberlo acaban de convertirlo es espía para la KGB. Hacen vaciarse los bolsillos a otros dos. Y a un tercero se lo han llevado a otra habitación, aunque no he entendido porque. El oficial se me queda mirando, y me dice algo. Luego me hace un gesto para que me ponga junto a su mesa, llena un vaso de vodka y me lo ofrece. Me indica que tengo que brindar y beber. Cuando dejo el vaso en la mesa y vuelvo a mi sitio en la fila, el oficial, saca una brocha y una cajita, toma mis huellas del vaso, y hace saber, que también me tienen pillado. Pueden hacer que mis huellas estén en la escena de un crimen la semana próxima. Después de una larga charla, nos llevan a una estancia grande, donde nos encontramos con el otro grupo. Nos dan un gorro, unos guantes de trapo, y una chaqueta húmeda y pesada, con un numero a la espalda, que a partir de ahora reemplazará a nuestro nombre.
Nos llevan a una sala pintada completamente de rojo, con insignias militares, cuadros y bustos de Stalin. Otra vez parece propaganda política.
Solo hay una forma de sobrevivir aquí, trabajando. Si cumplimos nuestra tarea, nos darán sopa y un trozo de pan, si no trabajamos nos quedaremos sin comer, en el mejor de los casos.
De vuelta en el exterior, nos ponen en dos filas, eligen a cinco hombres de cada grupo, y nos llevan fuera de la alambrada dirigidos por un oficial con un perro. De nuevo un camino cubierto de nieve, nos desviamos por un sendero, adentrándonos en el bosque, nadie sabe donde nos llevan. El oficial ruso, nos hace detenernos. Tenemos que coger unos troncos para llevarlos junto al bunker.
Cuando estamos llegando, de vuelta con los troncos, vemos que al resto de los prisioneros les han puesto a quitar nieve de la entrada al recinto vallado mientras ponen música rusa por la megafonía.
Tras cargar con los troncos, y de vuelta tras las alambradas, nos dan una pala, y nos obligan a quitar nieve, junto al resto de prisioneros.
Fin del trabajo, todos en fila, a dejar las palas, y al interior del bunker. siempre en dos filas, y en uno de los pasillos del bunker, todos cara a la pared. Dicen que no todos nos hemos ganado la comida. Empiezan a seleccionar a algunos presos por no haber trabajado bastante, eligen a cuatro chicas, y el oficial se detiene detrás mío, escoge al prisionero que está a mi derecha. Nos hacen darnos la vuelta, y de rodillas de nuevo y con las manos e la cabeza, nos dicen que miremos al prisionero, que será la ultima vez que le veamos. Se lo llevan del corredor, y al rato se escuchan dos disparos.
Parece que ahora nos llevan al comedor, sale un hedor insoportable. Al entrar, cogemos un cuenco de sopa, y nos dan un trozo de pan de centeno. La sopa parece un agua de cebolla y col, (con trozos de estos) y es incomible. El pan, sin estar bueno, es la única fuente de energía que tenemos.
Cuando estamos terminando el tiempo que nos dan para la comida, ponen de nuevo música, pero esta vez es diferente. Anuncian algo en ruso... Parece que Stalin ha muerto!! Somos libres y podemos irnos!!